Carnet de Directivo

En la actualidad existen infinidad de escuelas de negocios que ofrecen formación para dirigir o liderar empresas, en definitiva preparan a las personas dotándoles de conocimientos para afrontar con mayor confianza la toma de decisiones.

Además ofrecen Post-grados y/o formación continuada para adecuar sus conocimientos a las necesidades cambiantes de nuestro sistema económico-empresarial y a la sociedad en general, considerando los hábitos de consumo y como satisfacerlas en una ecuación coste-beneficio óptima.

Cada vez que obtenemos una titulación, añadimos una medalla a nuestro curriculum, aspecto que garantiza de unos conocimiento o al menos haber pasado una serie de controles o exámenes, la realización de una serie de ejercicios o trabajos específicos que complementan la formación un tanto teórica.

Dicha acreditación avala teóricamente para realizar tareas directivas, pero será cuando nos pongamos delante de una organización o equipo de trabajo (pequeño o grande) cuándo realmente sabremos el nivel de preparación para afrontar el reto. Ello significa que además del conocimiento, para liderar una organización, es necesario unas habilidades y una experiencia, así como unas capacidades y cómo no unas aptitudes y por supuesto una actitud.

Todo ello, sin garantizar el éxito del proyecto, al menos sobre el papel permite considerar que las decisiones se tomarán con el máximo rigor profesional de manera que dejamos pocas opciones al azar.

De la misma manera que cada cierto tiempo tenemos que pasar la ITV del coche para asegurar que no hay ningún elemento de los considerados importantes a efectos de seguridad vial (dirección, frenos, neumáticos, cinturones de seguridad, …) que estén deteriorados o fuera de márgenes, o las empresas deben pasar auditorías periódicas tanto contables como fiscales o de sistemas de Calidad, Medio Ambiente, RSC, etc. Los directivos no siempre pasan este tipo de “controles” para seguir demostrando que están preparados para dirigir y liderar tomando las mejores decisiones para la organizacion.

No existe una ITV para los directivos, existen formaciones complementarias.

Después que obtenemos una titulación, la sociedad, las empresas o la tecnología evoluciona, deberíamos poder garantizar que nuestros directivos están capacitados para afrontar los nuevos retos que nos depara, garantizando la continuidad y la sostenibilidad de las organizaciones, mejorando los propios resultados, así como los de las partes interesadas: clientes, empleados, sociedad, socios.

Muchas veces la evolución o crecimiento y desarrollo de una organización va ligada a las capacidades de sus directivos, por lo que la mejor inversión para cualquier empresa es formar a los distintos niveles y evitar de esta manera queda estancos con un producto o servicio, o con un mercado, sin evolucionar lo suficiente, para evitar que la competencia nos pase por encima

Como muy bien hemos podido comprobar la anticipación a los acontecimientos es factor clave para la consecución de los objetivos. Visualicemos nuestras metas y diseñemos un plan. No lo dejemos en manos de terceros, nunca se sabe donde nos llevarán.

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Publicado en Estrategia, Liderazgo

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